LA CAPITAL ESPERA CONVERTIRSE EN UN REFERENTE TURÍSTICO PARA SUDAMÉRICA EN 2030

El Distrito busca conectar las nuevas ofertas gastronómicas y culturales de la ciudad con la industria del turismo. Grafitis, música en vivo y recorridos literarios son algunas de los productos de la nueva ola turística.

Bogotá le apuesta a convertirse en referente turístico de Sudamérica en 2030 y, para ello, busca en las industrias creativas la oportunidad de ofrecer productos diferentes. La gastronomía, el arte, la naturaleza y la música hacen parte de las ofertas que tiene la ciudad. “El turismo cultural giraba en torno a los museos, iglesias y el patrimonio arquitectónico. Ahora venimos virando hacia un concepto más de experiencias. La gente quiere estar en contacto con muestras artísticas, como presentaciones en vivo. Quieren un contacto directo con la cantidad de atributos que tienen las ciudades”, explica José Andrés Duarte, director del Instituto Distrital de Turismo (IDT).

Con la rueda de negocios “Bogotá, destino turístico creativo 2018”, que se celebrará en el Hotel Grand Hyatt, el Distrito espera que las nuevas propuestas de la industria creativa se conecten con el sector turismo, para promover la ciudad como experiencia y no como destino. En el certamen participan 30 agencias de viajes nacionales, seis internacionales (EE. UU., Canadá, Francia, China, Japón y México) y 35 bogotanas. Una de las metas es lograr negociaciones entre actores del turismo cultural por más de $500.000 millones.

Aunque la cifra parece ambiciosa, el mercado ofrece la posibilidad. Según estudios de la firma Inmark Europa, en Colombia se mueven 5,7 millones de viajeros internacionales al año, de los cuales 3,4 millones lo hacen por motivos culturales. Con base en esta información, se estima que los turistas (provenientes en su mayoría de países como Chile, México, Estados Unidos, España e Inglaterra) generan ingresos por US$6.000 millones, dado que su ritmo de gasto oscila de US$1.700 a US$5.000 por cada viaje.

Y Bogotá es uno de los destinos más apetecidos por los viajeros, según el Ministerio de Comercio, Industria y Turismo. La capital, junto con Cartagena, lidera la oferta del país, pues brindan los paquetes turísticos que, según el Ministerio, son tendencia: cultura-relax o naturaleza-relax.

Conectar la oferta

Más allá de esta oferta, según Duarte (director del IDT), la capital cuenta con gran cantidad de manifestaciones creativas que todavía no están conectadas con el sector turismo. “El reto es poner a que se conozcan la oferta con la demanda; que exploren los productos en términos musicales, artesanales, artísticos, de diseño, etc… para ofrecérselos a un perfil de turista nacional o internacional”, señala.

La ciudad ha dejado de ser un simple punto de conexión y se ha convertido en un destino para hospedarse por más de tres días. “Además de la oferta clásica, en la que se destaca el Centro Histórico, el patrimonio arquitectónico y bienes inmuebles, ahora existe una oferta en turismo urbano —subproducto del turismo cultural—, conformada por barrios alternativos y bohemios, como Usaquén y La Candelaria”, aseguró el Ministerio.

El Grafiti Tour, por ejemplo, es uno de los productos que ofrecen las industrias creativas. Esta iniciativa se ha convertido en un éxito turístico de ciudades como Bristol (Inglaterra) y Nueva York (Estados Unidos). Los recorridos por el arte urbano de la ciudad reúnen de 20 a 100 personas a diario en la Plaza de los Periodistas. Aunque los guías de la caminata no fijan un precio por su servicio, suelen recibir propinas voluntarias que van desde los $20.000 hasta los $50.000 por persona.

Los extranjeros que participan del tour son quienes más aportan dinero a la iniciativa. “El negocio del grafiti en Bogotá ha crecido exponencialmente desde 2011. En temporadas altas llegan al parque más de 100 personas que visitan los grafitis de La Candelaria, el Chorro de Quevedo y la carrera tercera, entre otros”, afirmó Carlos Vargas, guía turístico.

Fuera de esta alternativa, la administración y las personas que se dedican a este tipo de arte han creado iniciativas como Distrito Grafiti, una apuesta para la intervención de 2.800 metros cuadrados de paredes subutilizadas o que generaban entornos de inseguridad. Con la ayuda de la Secretaría de Cultura han sido convocados artistas urbanos, nacionales e internacionales para reconvertir espacios en expresiones artísticas. Ahora se busca estimular a empresarios del sector turismo para vean este trabajo como una oportunidad de desarrollo de la industria.

Por otro lado, se busca sacar provecho de la bicicleta, símbolo de la identidad de Bogotá, para disfrutar del turismo urbano, así como otros productos, como los recorridos literarios, que han aprovechado este medio para brindar otras miradas de la ciudad.

Si bien es complejo dar una cifra global de cuánto devenga la ciudad por concepto de turismo cultural, desde que la Organización de Cooperación y Desarrollo Económicos (OCDE) empezó a hablar de industrias creativas, en 2015, se ha demostrado que el turismo es una herramienta para la sostenibilidad económica. Casi el 11 % del PIB mundial generado por el turismo en gran parte es por las ciudades grandes. El reto que ahora tiene Bogotá es convertirse en referente turístico de Sudamérica en 2030.

EL ESPECTADOR.COM

25 Oct 2018 – 10:00 PM

Salua Murad / Camilo Gómez